Wednesday, November 01, 2006

I FEEL GOOD.....


Hace unos meses, cuando escuchaba en la tele a la gente que decía soy actor de casualidad o soy modelo de casualidad, pensaba que las cosas nunca son por casualidad, que si tu no las buscas ellas no van a buscarte a ti. Hoy, me doy cuenta de que estaba en un error. Siempre me había producido mucha curiosidad el tema de pinchar. Pero nunca me quise dedicar a ello profesionalmente. Cuando Mar me ofreció la oportunidad de pinchar por primera vez, me pareció algo divertido pero momentáneo, nunca pensé que luego iba a seguir haciendolo. Ahora que han pasado algunos meses, me doy cuenta de lo que me gusta pinchar y lo que lo disfruto. Me gusta que la gente baile con la música que yo escojo, me hace sentir especial. Me gusta que la gente a la que le gusta la música que a mi me gusta, vengan al bar todas las semanas y que lo primero que hacen incluso antes de buscar un sitio o pedir una copa es venir a saludarme. Es agradable, es gratificante, es divertido saber que vienen por ti, porque les gusta lo que les ofreces, porque pinchar es una forma de dar espectaculo y yo cada día con mi música, mis bailes y mi ropa, hago un show, distinto a lo que la gente entendería por show, pero lo es al fin y al cabo, porque yo no paro de bailar ni de hacer bailar, de dar palique, de conversar, de socializar, de hacer amigos...

Me gusta esa sensacion de poder, tu eres el centro de atención, tu eres el que marca el ritmo, la gente viene a felicitarte, te dice lo que le haces sentir con esa o aquella canción, es un poder increible. Creo que es una sensación que todo el mundo debería experimentar, el contacto con el público es aun mayor que cuando estás en el teatro sobre un escenario, el contacto es directo. La gente te pide cosas, te abraza, te invita a copas, se quiere hacer fotos contigo. Un día, otro día, otro día y otro más. Muchos repiten, más de los que yo podría imaginar. Me da miedo. Me da miedo engancharme a esto, que es como una droga y de repente tener que desengancharme. Me da miedo sentir el mono de esto que no se si es fama, porque no es lo que busco en absoluto. Es fusión con la gente. Moviéndonos todos al compas en una misma dirección. Bajo una capa de pachanga se esconde, quizá demasiado, un interes bastante grande por la música y una investigación por mi parte en diversos campos y estilos. Me gusta ver a ciertos clientes que ya están localizados, como al poner una canción u otra, ya se la reacción que van a experimentar, me gusta ver sus caras cuando quieren oir una canción y la pongo sin que me la pidan. Me gusta satisfacer a la gente cuando me pide una canción. Me gusta esa falsa sensación de sentirme querido, al menos durante la noche. La exaltación de la amistad que provoca el alcohol es peligrosa, porque crea adicción y a veces es necesaria.... Yo hace meses que no bebo alcohol, no porque haya tenido problemas ni mucho menos, sino porque quiero ser totalmente consciente de todo lo que pasa a mi alrededor para no perderme nada, quiza porque no se cuanto va a durar esto y quiero recordarlo con todo lujo de detalles. Me gusta que la gente me diga la diversidad musical que se puede escuchar cuando yo pincho, porque cada noche es distinta y cada sesión también. Me gustan los ochenta, los noventa, el pachangueo, lo prohibido, lo censurado y lo inesperado porque quien se iba a imaginar que se podría cerrar una sesión con la sintonía del programa "Con las manos en la masa" o que el "Toda" de Jesulín. Debajo de esa capa de cutrez, que hablaba antes, hay un interes, una busqueda, un trabajo, una busqueda de conocimientos, un hombre esponja que absorbe todo lo que escucha para utilizarlo de alguna forma. Debajo de todo eso, estoy yo, mi personalidad, la busqueda de algo que quiero ser, el camino, mi futuro, alguien que crece, ¿para que complicarlo tanto?, debajo de todo eso, estoy yo, sin mas.

3 Comments:

Blogger Tomás Ortiz said...

Como entenderás, yo también he vivido esa sensación de poder, de tener a un grupo de gente que te sigue, que te arropa y te quiere. Tal vez no de forma tan física ni evidente, pero es la misma sensación. Sí, es una forma de poder. Lo importante es no olvidar nunca lo que uno era antes de ser lo que es porque al fin y al cabo somos hijos de nuestro pasado. Y el pasado puede ser mejor o peor, pero no debemos olvidarlo: si lo hacemos, terminará por pasarnos factura.
Yo, por ejemplo, nunca olvido que soy un chaval de barrio, con unos padres trabajadores y humildes. Nunca olvido que soy un hombre que busca la felicidad personal por encima de la laboral o artística, que prefiero luchar por mí mismo que dejar que los demás luchen por mí.
No olvides nunca lo que fuiste para aprender a ser lo que serás.

1:35 AM  
Blogger Fernando J. López said...

El problema de esa sensación es que es adictiva y, a ratos, engañosa... Es bueno amarrarse fuerte al suelo para saber cuándo se llega el cielo y, sin alienarse, disfrutarlo.

4:20 AM  
Blogger Pilar M Clares said...

LO que haces es crear, no lo dudes. Besos.

7:58 PM  

Post a Comment

<< Home