DEJANDO EL TIEMPO PASAR...
Suena de fondo La Prohibida. Una canción tras otra. La escucho pero no la oigo. Rellena el batiburrillo que son mis pensamientos mientras una y otra vez vuelve a entonar su melodía. Estoy contento. Supongo que si. Anoche lo pasé muy bien. Una fiesta muy animada. Faltó gente muy importante, gente con la que me hubiese gustado compartir cosas. No eran todos los que estaban pero si estaban todos los que eran, o algo así. Echaré de menos este ritmo de vida, echaré de menos las fiestas de los domingos. Llega el verano, llega el calor y se va todo lo demás. Madrid se convierte en un pueblo fantasma del que dan ganas de huir. A donde? que más da, lo importante es irse. Un minuto, un dia, un siglo.... Quiero vivir donde estoy muriendo, porque al quitarme lo que más me gusta me quitas la vida. Quiero dejar de ser tan dramático, no puedo, no quiero. Tengo dos yo que se debaten en una dura pugna. No se cual ganará, tampoco se si quiero saberlo. Cada día me siento como más espiritual, igual es que me estoy volviendo místico o algo así. Me encantaría perderme unos días en una cabaña en una montaña, perdido en un pueblo con gente amable que me mira extrañada por la presencia de alguien tan joven en la zona. Quiero tiempo para escribir, quiero terminar mi libro. Me dicen que me tomo demasiado en serio las cosas, es cierto. Ains, siempre me tomo muy a pecho todo lo que me rodea. Supongo que es parte de mi caracter, pero me estresa. Intento cambiar pero no puedo... Tal y como me dijeron ayer, nadie cambia en tres días. Es un periodo largo, muy largo. Me pregunto incluso si es posible. Conozco personas que prometieron que harían todo lo que estuviese en su mano por cambiar y nunca lo hicieron. La prueba es que hoy yo estoy aquí y los demás por ahí, todos desperdigados. Separados, solos.... Buscando nuestro sitio, supongo.
Suena de fondo La Prohibida. Una canción tras otra. La escucho pero no la oigo. Rellena el batiburrillo que son mis pensamientos mientras una y otra vez vuelve a entonar su melodía. Estoy contento. Supongo que si. Anoche lo pasé muy bien. Una fiesta muy animada. Faltó gente muy importante, gente con la que me hubiese gustado compartir cosas. No eran todos los que estaban pero si estaban todos los que eran, o algo así. Echaré de menos este ritmo de vida, echaré de menos las fiestas de los domingos. Llega el verano, llega el calor y se va todo lo demás. Madrid se convierte en un pueblo fantasma del que dan ganas de huir. A donde? que más da, lo importante es irse. Un minuto, un dia, un siglo.... Quiero vivir donde estoy muriendo, porque al quitarme lo que más me gusta me quitas la vida. Quiero dejar de ser tan dramático, no puedo, no quiero. Tengo dos yo que se debaten en una dura pugna. No se cual ganará, tampoco se si quiero saberlo. Cada día me siento como más espiritual, igual es que me estoy volviendo místico o algo así. Me encantaría perderme unos días en una cabaña en una montaña, perdido en un pueblo con gente amable que me mira extrañada por la presencia de alguien tan joven en la zona. Quiero tiempo para escribir, quiero terminar mi libro. Me dicen que me tomo demasiado en serio las cosas, es cierto. Ains, siempre me tomo muy a pecho todo lo que me rodea. Supongo que es parte de mi caracter, pero me estresa. Intento cambiar pero no puedo... Tal y como me dijeron ayer, nadie cambia en tres días. Es un periodo largo, muy largo. Me pregunto incluso si es posible. Conozco personas que prometieron que harían todo lo que estuviese en su mano por cambiar y nunca lo hicieron. La prueba es que hoy yo estoy aquí y los demás por ahí, todos desperdigados. Separados, solos.... Buscando nuestro sitio, supongo.

2 Comments:
unos huyen de Madrid y otros regresamos......asi es la vida, esta noche dormiré en madrid.....
Nadie está muy agusto con quién es. Normal... El yo que tenemos dentro quiere escapar contínuamente de esta carcel de sangre y la única via posible es através del superorgasmo, demasiado corto, demasiado intenso para ser cierto.
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